
Acabamos de comenzar nuestra andadura por el camino de la Cuaresma con la imposición de la Ceniza, símbolo con el que se quiere significar la condición del hombre pecador que confiesa su culpa ante el Señor y expresa su voluntad interior de conversión, confiando en que el mismo Señor se muestra compasivo y misericordioso con él. El acto visible de esa conversión que Dios busca en nosotros es el Amor, amor a Dios y a los hermanos, amor manifestado en la oración, en el ayuno y la limosna.
Hermanos, durante esta Cuaresma, andemos por la senda del Amor que conduce a la Pascua.
Una de las prácticas cuaresmales más apreciadas por los cristianos es el Via Crucis; por ello en nuestra Parroquia habrá varios, todos ellos a las 19:30, y serán los días 15, 22 y 29 de febrero, el 7 de marzo el Comunitario y el Domingo de Ramos el que rezamos por las calles del barrio.